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Astrolabio
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viernes, 23 de octubre de 2026

Venus y el Sol: el fuego del amor reside en tu interior

El Beso de Venus con el Sol en Escorpio:
El fuego del amor reside en tu interior

No había querido escribirles antes porque quería hacerlo el día en el que Venus estuviera oculta y me permitiera ver en las tinieblas. Sí, ver en las tinieblas. Suena fuerte, pero sígueme, que esto tiene sentido. Te lo prometo.

Ver en las tinieblas requiere disciplina: la disciplina del Amor Incondicional. Esto es lo que he aprendido ciclando con Venus y te lo quiero contar.

No voy a explicarte el Ciclo Sinódico de Venus técnicamente, porque el propósito de esta carta que te escribo no es que "entiendas", sino que te permitas caminar conmigo mientras transito las tinieblas.

No importa cuándo vayas a leer esto, lo que importa es que sepas que lo escribí el día en el que Venus, en su desaparición del cielo, se quema en el corazón del Sol. Y a eso las Peregrinas de este camino le llamamos: Venus Star Point. Punto Estelar de Venus, me gusta traducirle. Aunque técnicamente (prometí no echarte cuentos técnicos, pero debes saberlo) es la conjunción inferior o superior de Venus con el Sol.

El Beso entre Venus y el Sol.

Hoy, mientras te escribo esto, te comparto lo que este beso que quema, ha venido haciendo en mi vida a lo largo de los años.

Venus simbólicamente representa el Sol sobre la Tierra. El espíritu sobre la Materia. Aunque yo diría que es más bien, la energía de bajar el cielo a la tierra. Y esto es tan cierto como quieras vivirlo.

En los tiempos de retrogradación de Venus, o de su ocultamiento en el cielo, asumimos que son los momentos en los que la reina del cielo pasa a habitar las tinieblas hay periodos más largos y más cortos, pero ese. no es elpunto hoy). Y es desde esas tinieblas que te escribo hoy.

Espero entiendas que este newsletter se va sin edición, justamente por ello.

Algunas personas (quiero creer que no somos pocas) decidimos voluntariamente atendernos en las tinieblas. No es la habilidad en la que la humanidad ha estado más entrenada desde que el Templo de Isis fue debilitado y energéticamente saqueado, y sin embargo, aquí vamos.

Me gusta pensar que "antes lo estábamos", pero tampoco puedo darte fe de ello. Quizás lo que ocurría "antes", en ese pasado idílico y romántico que a veces nos gusta inventarnos, era otra cosa.

Quizás lo que perdimos fue la voluntad de ir hacia la sombra.

Quizás el gran error (suena muy dramático, lo siento) es que ahora creemos que estamos sobre ella: que podemos dominarla, cambiarla, ser mejores que ella.

Hoy competimos por ser mejor que nosotros mismos, ¿sientes el cansancio?

Obsesionados como estamos con la luz, ya no sabemos relacionarnos con ella. Olvidamos lo que significa la luz, porque olvidamos recibir con humildad los regalos de la sombra.

Miedo y rechazo para las tinieblas. Tabú y castigo para quienes peregrinamos cada tanto en ella.

Los días en los que Venus desaparece del cielo, suelo quemarme con ella, y el mundo, de paso.

Con Venus desaparecida, se pierde mi guía. Ahora debo atender mi sombra a solas, sin mi lucero en el cielo que me va dando pistas.

Es entonces, en un día como hoy, con Venus desaparecida del cielo, que se me revela la información que quiero compartirte:

es momento de recordar la disciplina del amor incondicional:

No importa cuánto te hayas equivocado: el fuego del amor reside en tu interior.

No importa qué tan arruinado esté el mundo: el fuego del amor reside en tu interior.

No importa la horrible persona que hayas sido en el pasado: el fuego del amor reside en tu interior.

No importa de cuánto dolor te estés escondiendo o a cuánto dolor estés expuesto hoy: el fuego del amor reside en tu interior.


Entonces, ¿qué es Venus sino disponerse a verse en la sombra, para ser tierra fértil?

¿Qué es Venus sino la belleza de saber que puedo mantener mi amor incondicional por el mundo, a pesar del horror?

¿Qué es, amigas, amigos, Venus, sino la capacidad para abrir mi corazón en la más oscura tiniebla, mientras me dispongo a bajar a través de mí los designios del cielo a la tierra?

Supongo que ocasionalmente quienes peregrinamos con Venus los pasillos de algún inframundo, podemos amañarnos allí, y quizás nos asumimos como víctimas de nuestra propia sombra.

Esa mezcla tóxica entre el dolor y el placer. O el placer que genera el dolor... Es posible que, en los tiempos que transcurren, una de las tareas más importantes sea aprender a disfrutar de maneras distintas, y quizás para eso peregrinamos el camino de Venus.

Extraño el tiempo que me he inventado en el que -quizás- te perdías y tenías sacerdotisas y sacerdotes entrenados con el rigor suficiente en su sombra como para acompañarte a transitar por la tuya propia.

Ahora mi maestra es Venus en el cielo y no puedo decirte que sea una maestra complaciente o consdescendiente. He aprendido a perderme en ella en cada conjunción con el Sol. El momento en el que se quema, me quemo yo con ella.

El entrenamiento en el amor incondicional es el más difícil que he asumido en mi vida. El camino de Venus me lo enseñó así. El poder del amor crece en cada ciclo de Venus, porque crece también la claridad sobre cómo es y de qué está hecha mi sombra.

Es por eso que esta vez decidí ciclar a Venus con más personas.

Probablemente siga haciéndolo, porque ya no quiero hacerlo sola nunca más. Venus, como dijo hace poco una nueva amiga: anda haciendo su revolución. Y yo quiero estar ahí para participar de ella.

Así que bienvenida (y bienvenido, porque decidí que también invitaré hombres) a Peregrinar a Venus en las siguientes versiones. Te prometo que el fuego de la devoción reside en mi interior. Y en el tuyo.

Si quieres conocer un poco más sobre Venus, tengo citas dedicadas a ello: Los misterios de tu Venus Natal es el nombre que le puse a este espacio de encuentro de una hora en la que exploramos juntos tu capacidad para ir hacia adentro de ti y adentro de otros. Qué tanto te abres a recibir y qué tanto te dispones a dar. De paso, revisamos los retos de tu momento actual, de cara al poder de Venus en ti.

Pase lo que pase contigo en este momento, seas la persona que seas hoy, te guste o no te guste (y sobre todo si no te gusta) quién estás siendo, dirige tu mirada al cielo y reza conmigo en este Venus Star Point:

El Fuego del amor reside en mi interior.